En qué consiste

Un proyecto audiovisual empieza por una pregunta, no por un catálogo

La mayoría de las instalaciones que no rinden nacieron de un presupuesto de material, no de un análisis. La consultoría pone por escrito qué tiene que hacer el sistema, para quién y en qué condiciones, y la auditoría dice en qué estado está lo que ya hay.

  • Análisis de necesidades y definición de requisitos
  • Auditoría técnica de instalaciones existentes
  • Evaluación y diagnóstico de sistemas audiovisuales
  • Estudio de viabilidad técnica
  • Asesoramiento en tecnologías, equipamiento y marcas
Consultoría y auditoría audiovisual

Qué incluye

Los trabajos de esta fase

  • Consultoría técnica

    Acompañamiento técnico a la propiedad, al estudio de arquitectura o a la dirección facultativa mientras se decide qué hacer y con qué presupuesto.

  • Auditorías de instalaciones

    Revisión de lo instalado, con medidas: qué equipos hay, cómo están configurados, qué rinde, qué no y por qué.

  • Estudios de viabilidad

    Si lo que se quiere cabe en el espacio, en la obra y en el presupuesto; y qué alternativas hay cuando no cabe.

  • Definición de requisitos

    El documento que fija qué tiene que hacer el sistema y cómo se comprobará al final que lo hace.

Qué recibes

Lo que hay en la mano al terminar

Ninguna fase termina en una conversación. Esto es lo que se entrega, y es lo que permite seguir adelante con otro proveedor si algún día hace falta.

Entregable Con qué detalle
Documento de requisitos Qué tiene que hacer el sistema Con los criterios de aceptación escritos
Informe de auditoría Estado real de lo instalado Con medidas y fotografías
Estudio de viabilidad Qué se puede hacer y qué no Con coste aproximado por alternativa
Asesoramiento en tecnología Qué conviene a este proyecto Sin marca por delante

Después viene: ingeniería y diseño

Convertimos la necesidad en documentación con la que se puede licitar y construir. Se puede entrar en cualquier fase, pero cuanto antes, más barato sale hacerlo bien.